Durante años la vela fue un objeto utilitario que se guardaba en un cajón hasta que se iba la luz. Hoy, una vela con forma de animal, flor o postre es una pieza de decoración por derecho propio. La mayoría de quienes compran velas escultóricas las encienden poco o nada: las quieren por cómo se ven. Y eso abre un mundo de posibilidades para colocarlas.

Agrupa en números impares

Una regla de oro del interiorismo es que los objetos decorativos se ven mejor agrupados en números impares: tres o cinco piezas en vez de dos o cuatro. Juega también con la altura, combinando velas de distintos tamaños sobre una bandeja o un libro apilado, para crear un pequeño paisaje en lugar de una fila plana. El contraste de tamaños es lo que da vida al conjunto.

Una vela escultórica no compite con tu decoración: la completa. Trátala como tratarías una pequeña escultura.

Idea para decorar con velas

Dónde lucen mejor

  • En una bandeja sobre la mesa de centro, junto a un par de libros y una planta pequeña.
  • En la repisa del baño, donde una vela floral aporta color sin recargar.
  • En el escritorio o el buró, como detalle que personaliza el espacio.
  • Como centro de mesa en una cena, encendida solo para la ocasión.

Protégela del sol y el calor

Si vas a usar una vela como decoración fija, mantenla lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor: la cera puede ablandarse y deformar la figura. Un rincón fresco y sombreado conserva intactos sus detalles durante años.

Fuente: Ideas de decoración de uso común en interiorismo, adaptadas a velas figurativas.